¿Quiénes somos?
La Iglesia Cristiana Presbiteriana de Alcorcón lleva ministrando la Palabra de Dios desde el año 1972. Está formada por un consejo de ancianos, tanto docentes (pastores) como gobernantes, con el propósito de enseñar, corregir e instruir a través de las Sagradas Escritruas al pueblo de Dios para la edificación, el crecimiento en la fe y en santidad. 2 Ti. 3:15. Ef. 4:16
Como iglesia protestante, mantenemos firmes el legado apostólico que se divulgó en la Reforma Protestante en el siglo XVI, teniendo el lema de Sola Escritura, como la única, inerrante, infalible y suficiente Palabra de Dios para darnos a conocer su propósito de salvación para el hombre. Una salvación que nos es dada a traves de la Sola Fe, la cual recibimos por la Sola Gracia para creer que Solo Cristo es el autor y consumador de esta fe, lo cual nos lleva a adorar y glorificar a Dios, Solo a Dios la Gloria.
Años de gracia y bendiciones
Nuestra historia
Sobre nosotros
¿qué creemos?
Como iglesia tenemos como creencia fundamental el credo apostólico, el cual resume las creencias básicas de la fe cristiana.
Creemos que las doctrinas fundamentales que se derivan de la Escritura, están recogidas en la Confesión de Fe de Westminster y en sus Catecismos Mayor y Menor a los cuales nos suscribimos como iglesia confesional. Declaramos que, sin ser la misma Palabra de Dios, esta Confesión y sus Catecismos reflejan la enseñanza apostólica que fue divulgada en la Reforma del siglo XVI.
Creemos que Dios, a través de su Palabra, trae el mensaje de salvación al hombre a través de la fe por la predicación y enseñanza del evangelio. (Romanos 10: 8-10). Por ella entendemos que la sabiduría y el poder de Dios están en Cristo crucificado (1 Corintios 1:18-29).
Creemos que por su muerte somos salvos.
Creemos que la eficacia del evangelio no depende de “palabras persuasivas de humanas sabiduría”, sino del poder del Espíritu Santo (1 Corintios 2:4). Así que, entendemos que la salvación pertenece a Dios y no a los hombres (Efesios 2:8-9). Y por la resurrección de Cristo tenemos la “esperanza viva” (1 Pedro 1:3) de que, así como él vive, nosotros también viviremos.
Creemos que Cristo volverá por segunda vez en gloria para juzgar a los vivos y a los muertos, para recoger a su pueblo para una vida eterna junto a él. (1 Pedro 5:4)







